Empezó a
sentirse medio dormida y siguió diciéndose como en sueños: «¿Comen murciélagos
los gatos? ¿Comen murciélagos los gatos?» Y a veces: «¿Comen gatos los
murciélagos?» Porque, como no sabía contestar a ninguna de las dos preguntas,
no importaba mucho cual de las dos se formulara.
22 feb 2014
28 dic 2013
Madrid, 1987
—No hablemos
de gustos, cómo vamos a entendernos tú y yo, sería como un encuentro entre un
caballero del siglo XVII y una cantante de rock. De joven te gusta lo
imposible, y de mayor lo más sencillo, es como volar, de joven piensas que se
puede volar, que se puede salir de aquí volando.
—¿Volando? No sé...
—De este país, de este váter, de este mundo, de lo que se trataba al follar contigo era de poder volar con tus alas. De lamer un poco de juventud, de…
—¿Volando? No sé...
—De este país, de este váter, de este mundo, de lo que se trataba al follar contigo era de poder volar con tus alas. De lamer un poco de juventud, de…
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